Embajadas virtuales, ¿el futuro o una moda?

En las últimas semanas hemos podido ver cómo crece la cantidad de las “Embajadas virtuales”: Desde Troncopañya hasta la Occitania, todo el mundo parece querer abrir embajadas en todo el mundo.

Antes de continuar hablando, debemos recordar qué es una embajada: Una embajada es la representación de un Estado en otro, es un grupo de personas que están en la capital de un Estado extranjero y se amparan en el Derecho Internacional.

En el mundo de las micronaciones, por lo menos desde que yo entré a él, se inician relaciones diplomáticas mediante documentos digitales y el contacto entre gobiernos ocurre por medios varios como el correo electrónico o los Mensajes Directos de Twitter. Por regla geThe Union Timestheuniontimesumr.wordpress.comneral, el contacto es directamente entre los Ministros del Exterior y Jefes de Estado sin ningún tipo de intermediario.

La tendencia micronacional parece cambiar en éstas últimas semanas. Por medio de cuentas oficiales de Twitter nos enteramos de la apertura de una embajada del jóven Reino de Landatia en el Reino de Troncopañya, del Estado Imperial de Smyrna en la República de Polanda, de Troncopañya en la Occitania e incluso una por demás curiosa : Una embajada común de una serie de micronaciones comunistas en la Occitania, la segunda luego de la troncopañyola. Parece que absolutamente todas las micronaciones actules quieren tener misiones diplomáticas en otras, falta preguntarse el por qué.

A mí el sentido común me indica, por lo menos desde fuera, que tener delegaciones en distintos países es mucho menos práctico que mantener centralizado el contacto en la cuenta oficial de una micronación; ahora falta conocer la opinión y experiencia de quien está en el centro de la acción, el Primer Ministro de la República de Polanda: “El sistema de embajadas de Polanda consiste en la creación de una Oficina, dependiente del Primer Ministro, encargada exclusivamente de las relaciones diplomáticas con ese país” explica que, a su vista, es una herramienta que hace más cómodo para mejorar relaciones porque no disponen de mucho personal. Dice que “sirve(n) de distribuidor(es), derivando cada asunto a la autoridad que mejor pueda atenderlo.” Se trata de oficinas que coordinan los eventos bilaterales en temas como la economía, la cultura o la defensa.

Por el momento, Polanda sólo tiene una embajada: La del Estado Imperial de Smyrna que es un correo electrónico.

El Rey de Troncopañya, micronación fundadora del sistema más popular por ahora, respondió “Nuestro sistema está hecho para que los países con los que tenemos relaciones y hemos acordado el establecimiento de embajadas, puedan gestionar al máximo, a su gusto y siguiendo las leyes de ambos países, su embajada. Nosotros vimos que la gran mayoría de las micronaciones del mundo consideran embajada a poner en una web una bandera con el nombre del país y un enlace a su web; nosotros pensamos que eso no era una embajada, que una embajada era competencia máxima del otro país (tal como pasa en los macroestados) y que debía poder pertenecer a este máximamente. Como en el mundo micronacional es bastante complicado tener embajadas físicas, ideamos un sistema para tenerlas por internet. Aun así, nosotros no queríamos que cada país tuviera que crear una web para su embajada porque sería muy lioso y desordenado, así que creamos la Web de Unificación de Embajadas, con Google Sites porque era la plataforma que más nos permitía ceder las competencias de edición del sitio a otras cuentas, que es lo que nos interesa. Así pues, hemos conseguido tener todas las embajadas en una misma web pero que cada país pueda editar su parte al máximo (siempre siguiendo las leyes de ambos países, claro).” y al preguntar sobre las leyes que limitan las actividades de las embajadas ha contestado “El Decreto de Suspensión, que alenta al gobierno a tener relaciones diplomáticas bilaterales con otros países; la Ley de Embajadas, que valida, da oficialidad, reconocimiento y legitimidad a las embajadas que hay en Troncopañya; y el Protocolo de Destitución de Embajadores, que solamente se aplica si se incumplen las leyes que ambos estados han prometido cumplir, en este caso sobretodo la Llei d’Identificació a la Oficialitat (ES: ley de identificación a la oficialidad), que obliga a identificar a los embajadores que se establezcan en las embajadas en Troncopañya (esta también nos obliga a identificarlos nosotros y se refiere a otros aspectos sobre extranjerismo).”

Babou Chakya, presidente de la Occitania, me ha dicho que en su micronación hay un sistema diferente: El Estado receptor abre un espacio en un foro para la embajada y allí permite que se compartan libremente noticias y se organicen eventos culturales.

He intentado también contactar con el Imperio de Smyrna, pero no ha habido respuesta a la petición de una entrevista y con la UNP, aunque no he encontrado información sobre sus embajadas.

Hasta el momento parece que las funciones de una embajada en el mundo de las micronaciones son bastante límitadas, pero creo que pueden despegar en ciertas micronaciones mientras que para otras sólo parecen un elemento más en su fantasía.

Artículo redactado por David Stardust.

 

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